Así nos ha protegido San José a las Oblatas...
Por: Sor María Antonia Cifuentes Tovar
Tiempo de lectura: 4 minutos

¿Quién es San José?

¿Sabías que Pío IX lo declaró patrón de la Iglesia universal? Y Juan XXIII, lo incluyó en el Canon Romano de la Santa Misa, pues no es un santo cualquiera… ¡es el mismo papá de Jesús, aquí en la tierra! 

Por eso Madre Margarita Diomira Crispi dice en su diario:

Un signo, una santa memoria litúrgica recordará en el Canon de la Misa, el nombre de San José. Entre la Virgen María y los Apóstoles, en el Communicantes los Sacerdotes invocarán el Padre Putativo del Señor. El Papa mismo lo ha decidido. En el aula conciliar se había observado esta laguna, se había expresado el deseo de poner el Esposo de María y el Patrón de la Santa Iglesia Universal en el elenco de los Santos y el deseo ha sido escuchado. Juan XXIII había ya más de una vez revelado una particular devoción hacia San José; confiando a Él junto con María, el Concilio Ecuménico. José es el Santo de la obediencia silenciosa, de la fidelidad modesta…,,

Venerable Madre Margarita Diomira Crispi

Protección de San José

 

La vida de las Religiosas Oblatas al Divino Amor, ha estado marcada por la compañía e intercesión del Padre adoptivo de Jesús de Nazaret, a quien, a lo largo de estos 100 años de Fundación, se ha aprendido a conocer, amar y tenerlo como mano derecha en todos los momentos y situaciones experimentadas; por ejemplo, en las necesidades espirituales para fortalecer la fe, la esperanza, la caridad, las virtudes del silencio, obediencia, castidad, servicio, oración en cada Oblata al Divino Amor.

San José también ha intercedido por gracias especiales a nivel económico y dando luz en los momentos más difíciles.

A este hombre escogido por Dios y entregado a la humanidad y a las Oblatas le damos las gracias todos los días y de manera especial durante el mes de marzo dedicado a él.

¡Gracias por tantos beneficios concedidos! Te pedimos, San José, que nos animes a seguir siendo Oblatas para el Corazón de tu Hijo Jesús.

Además, la Venerable Madre Margarita dice de San José, que..

“Cual dulce melodía al alma del justo es este Nombre Augusto, que inspira seguridad: ¡¡José!! Oh de Jesús custodio, o Esposo de María – José, a Ti se dé honor, ¡en la tierra y en el cielo! Tú también probaste el llanto, excelso amado Santo; socorre a quien te invoca, a quien confía en Ti. De tu Jesús el corazón, al lado de María, fue tu muerte piadosa, así quisiera yo morir. Del Redentor la Iglesia, José, en el peligro de Esa, Ah vuelve tu mirada, revela tu poder. Tú, con tu ejemplo espléndido…y gracias a tu socorro, de humilde virtud y obras, rige el curso de la vida.»

 

Para terminar, unos ejercicios para después de la lectura:

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