PADRE Y PROTECTOR DE LA FAMILIA OBLATA AL DIVINO AMOR

San José

Madre Margherita nos enseñó que, el querido San José ha sido siempre nuestro gran protector. A él se debe el tributo de la filial devoción, que no consistirá solamente en actos de culto externo, sino, sobre todo, en la imitación de sus virtudes

San José

EL MODELO DE LA VIDA INTERIOR, ECLESIAL Y FAMILIAR

«El Instituto se une a imitación suya al misterio de salvación mediante una vida de trabajo, oración y sacrificio.”

¡Oh querido San José, patrono de las almas de vida interior! Esta mañana vengo a ti con el corazón lleno de agradecimiento y de alegría, de esperanza y de seguridad de que seré escuchada por ti.

Madre Margherita Diomira Crispi
(Cuaderno 1. 19-03-1914)

En el Ideario Apostólico (2019), sobre los primeros años de la congregación de las Oblatas, se nos cuenta que Madre Margherita Diomira y sus hijas encontraban en la Adoración Eucarística, en la oración y en la meditación de la Palabra de Dios, la fuerza necesaria para poner en práctica este proyecto maravilloso. La Eucaristía, el amor a la Virgen Santísima y a San José, constituyeron el horizonte que iluminaron la ardua y difícil misión de guiar la Congregación durante 40 años de gobierno, con verdadero celo mantuvo el espíritu primitivo del Instituto

Detalles interesantes sobre San José en nuestra familia Religiosa

CARTAS Y CIRCULARES

Tanto Madre Margherita Diomira (fundadora de la Congregación) como Madre Caterina Di Maggio (fundadora de las casas de América y sucesora de Madre Margherita) terminaban sus cartas y circulares encomendando a las religiosas a la protección de la Virgen María y de San José.

PRIMERA ESCUELA OBLATA

La primera escuela Oblata al Divino Amor en América, en la que estuvo de directora la Madre María Caterina Di Maggio, justamente se llamó: “Instituto para Señoritas San José”, allí las clases dieron inicio el 15 de enero de 1931. Esta escuela estaba en Zacatecoluca, El Salvador.

VELA ENCENDIDA LOS MIÉRCOLES

Madre Margherita Diomira Crispi enseñó a sus hijas a amar a San José y demostrar esta devoción especialmente durante el día 19 de cada mes, encendiéndole una vela a su imagen para poner en su corazón de padre, las intenciones del Instituto.

ORACIÓN DE LOS MIÉRCOLES

Todos los días miércoles en la familia Oblata al Divino Amor, celebramos a San José como modelo de vida interior, por lo que le rezamos una oración especial:

Acuérdate oh castísimo esposo de la Virgen maría, amable protector nuestro, San José, que jamás se ha oído decir que alguno que implorase tu protección y pidiese tu socorro no haya sido consolado. Animados con esta confianza acudimos a ti y a ti nos encomendamos con todo el fervor de nuestro corazón. No desprecies nuestro ruego, oh padre putativo del redentor, antes dígnate atendernos con bondad. Intercede oh San José, por las necesidades de la Iglesia, por el Papa, por el Clero y por nuestra Congregación; en fin, por el mundo entero. Amén.

CADA 19 DEL MES...

Además, Madre Margherita Diomira dejó como herencia el celebrar “el mes de San José” dedicándole oraciones y agradecimientos en preparación a su fiesta. Este mes se realiza del 19 de febrero de cada año hasta el 19 de marzo.

El día de la fiesta de san José, cada 19 de marzo, por enseñanza de Madre Madre Margherita, en todas las obras oblatas, durante la Eucaristía o en algún otro momento especial, “las llaves de la Casa, las de las cajas fuertes, los registros de la Casa se colocan delante de la imagen” de San José según consta en una circular enviada por Madre Margherita el 19 de marzo de 1934; esto para significar que San José es el administrador de todos los bienes del instituto y de la familia Oblata al Divino Amor.

MILAGROS POR INTERCESIÓN DE SAN JOSÉ

Madre Margherita Diomira solía encomendarle a San José las causas más difíciles de la recién nacida congregación hace casi 100 años. ¡Y San José le concedía milagros impresionantes! Este santo sabía devolverle a la Madre Margherita abundantes gracias debidas a la fe que ella tanto le tenía. Le escribía papelitos con intenciones y las ponía debajo de la imagen, le hacía novenas, enseñaba a otros a tenerle devoción, pero sobre todo, ella confiaba mucho en él.

Algunos milagros y gracias especiales que San José le concedió a Madre Margherita, quedaron escritas en sus cuadernos. Algunos han sido contados a través de videos a los que puede accederse aquí abajo:

Oblatas al Divino Amor PMI