Las Religiosas Oblatas al Divino Amor, respondiendo al deseo de su Fundadora, Madre Margherita Diomira Crispi, se disponen a colaborar con los Pastores de la Iglesia, brindando apoyo y trabajando unidas con los diferentes grupos apostólicos y ministerios, evangelizando y haciendo presente
mediante gestos, palabras y acciones del Reino de Dios.
Desde su carisma de Amor y Oblación, colaboran con las Diócesis en la animación espiritual de las parroquias y cooperan en armonía con los párrocos, en la elaboración y desarrollo del plan pastoral de conjunto que es una expresión del “ser” y el “hacer” de la
misión esencial de la Iglesia en el momento actual.
La expansión de la Buena Nueva a todos los sectores de la sociedad, lleva a la transformación integral del hombre y la mujer, con la fuerza del Evangelio, erradicando aquellos modelos de vida que deshumanizan a la persona.
La misión parroquial se lleva a cabo mediante las siguientes acciones apostólicas:
Comunidades con apostolado parroquial:
Casa Madre del Bello Amor, Costa Rica
Casa María Inmaculada, Costa Rica
Casa San José, Colombia
Casa Santa Rita, Venezuela
Casa Santa María, EUA
Casa San José, EUA
